Nicolás Russo, un hombre de barrio

Desde abajo, en Ciudad Obrera

Nacido en 1959, las calles de Villa Obrera fueron el escenario de sus aventuras infantiles y el de todos sus sueños. La tradición y las necesidades familiares lo obligaron a trabajar desde muy joven, y aquellas enseñanzas que le había dejado el barrio, mezcladas con su sacrificio inquebrantable, lo encaminaron a desenvolverse con éxito.  

Luego, su empeño y tesón lo convirtieron en un próspero comerciante, y así logró un importante crecimiento. Su compromiso con la ciudad lo llevó a participar, primero, como directivo del Club Atlético Lanús. Y más tarde, como hacedor de la política con aspiraciones a mejorar la calidad de vida de los vecinos. Arrasó en las elecciones como Concejal y se llevó un balance positivo de su primera experiencia en el distrito. Suele repetir una frase que lo distingue en el medio:

“Orden contra orden, gana el mejor; pero orden contra desorden, gana el orden”

Esa fue la premisa que lo acompañó durante su gestión en la institución más popular de la zona sur, que a su arribo se encontraba casi en bancarrota. Contaba con un estadio íntegramente de madera y jugaba en la segunda categoría del fútbol argentino. Sin embargo, gracias a su aporte, y el de otros dirigentes no sin menor empeño, lograron convertirla en un ícono del deporte nacional, sin deudas y con una infraestructura de primer nivel. Un orgullo para los lanusenses.

Fueron 22 años de entrega y dedicación, una fórmula que lo llevó a cumplir todos los objetivos propuestos. Comenzó su carrera dirigencial como integrante de la Comisión de Construcción del Estadio. Tras ocupar cargos en Tesorería y el Departamento de Fútbol Profesional, donde ejerció la Vicepresidencia durante dos períodos consecutivos, su destacado desempeño lo hizo escalar al puesto de Presidente. Durante su gestión (2009-2012), se realizaron decenas de obras orientadas a mejorar el bienestar de los socios y de los vecinos, siempre con recursos genuinos. Además, el equipo obtuvo grandes logros deportivos y superávit económico que alcanzó cifras millonarias.

Su nuevo desafío es aún mayor. Después de su grata incursión en la política municipal, los representantes de las distintas agrupaciones que forman parte del Club Lanús lo eligieron como el candidato indicado para continuar el proceso de unificación política. Su regreso a la Presidencia encuentra un presente sin deudas, pero con un déficit operativo anual significativo y diversas cuestiones por rever en el futuro inmediato.

Más allá de su crecimiento profesional, Nicolás Russo es un hombre de barrio. Nunca se olvidó de dónde viene. Nunca dejó de ser él mismo. Por eso todo el mundo le dice “Nicola”. 

NICOLAS RUSSO | Presidente del Club Atletico Lanús

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